Hoy recorreremos y analizaremos sin spoilers, la única (por ahora) temporada de Master of None, una de las grandes sorpresas televisivas de 2015, que llegó a Netflix sin hacer apenas ruido y terminó por convertirse en una de las comedias más ambiciosas de los últimos años. Y no, no estamos ante uno de esos casos de obras ambiciosas que se quedan en vanas pretensiones, Master of None es ambiciosa, pero humilde, muy humilde.
A través de la particular, pero a la vez anodina, vida de Dev, sus creadores Ansari y Yang nos transmiten sus inquietudes, las de esta generación que nos ha tocado vivir (la de los actuales treintañeros) y lejos de quedarse en un salomónico discurso, huyen del sermón al uso aportando diferentes puntos de vista sobre los temas que deciden plantear. Así pues, observamos los problemas que nos abordan a diario (y otros que consideramos, a menudo, ajenos) desde varias perspectivas que nos dirigen a una conclusión común. Es difícil no estar de acuerdo con lo evidente. A veces nos cuesta verlo, y otras a pesar de verlo, reconocerlo, pero Ansari y Yang se las apañan para que todo fluya de manera orgánica y lleguemos a conclusiones obvias, pues al final por muy especiales que nos creamos, pertenecemos a una generación, y como tal, tenemos claros problemas e inquietudes en común.
En el apartado técnico destacar ese tono, esa fotografía tan distintiva y habitual del cine indie, que intensifica la cotidianeidad que se quiere transmitir y que, en esta era seriéfila repleta de series con fotografías al uso, se agradece bastante. La banda sonora no es destacable, pero cumple bastante bien con su función. Los guiones son sobresalientes y convierten a cada episodio en una pequeña joya, que bien podrían funcionar en solitario como películas, pero que conjugan un todo aún mejor.
En cuanto al reparto, aunque hay algunos secundarios mejores que otros, Dev y Rachel se convierten en los reyes indiscutibles de la serie. La química entre los dos, consigue traspasar la pantalla y te hace partícipe de sus idas y venidas. Su simpatía, naturalidad y carácter los convierte en muy poco tiempo en personajes entrañables. Además, contaremos con un reducido y variopinto plantel de secundarios que son utilizados inteligentemente según la trama lo requiere, y con varios cameos de lujo que harán las delicias de los más exigentes.
Aunque la serie tiene un hilo argumental troncal (muy bien difuminado, todo hay que decirlo), toca un tema diferente en cada episodio, ya depende de tí, con cuál te sientas más identificado. Lo que sí es común en todos es su humor: ácido, anecdótico y sobre todo, crítico, muy crítico. A lo largo de toda la temporada se explorarán temas como el machismo y los micromachismos, el racismo y los estereotipos raciales o el poco valor que le damos a las personas mayores.
En definitiva, la serie te hará reír, involucrarte y en ocasiones, te incomodará positivamente. Nadie lo esperaba, llegó sin avisar, pero Master of None se convierte ipso facto, en una de las obras maestras de la televisión contemporánea. ¿Tendrá más temporadas? Aún no se sabe (pero el éxito de crítica nos hace intuir que así será). ¿Son necesarias? Si son así de buenas, la respuesta es SÍ.
Y recuerda, si aún no tienes Netflix y estás pensando darte de alta para ver Master of None o cualquiera de las otras series de su catálogo, no te olvides de visitar nuestro artículo 8 sugerencias que mejorarían la experiencia Netflix España.
Capini
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lunes, febrero 01, 2016
Gracias a Syfy esta tarde a las 19:45 podremos disfrutar de los dos primeros capítulos de Buffy Cazavampiros. Quizá a algunos os dé pe...
Gracias a Syfy esta tarde a las 19:45 podremos disfrutar de los dos primeros capítulos de Buffy Cazavampiros. Quizá a algunos os dé pereza volver a ver el día a día de la cazavampiros más famosa de la historia de la televisión, y es por esto que quiero daros 10 razones para volver a disfrutar de la serie:
1. Revivirás tu adolescencia
Cuántos de los que estáis leyendo esto no habéis deseado en algún momento de vuestras vidas volver a los años 90, cuando las únicas preocupaciones eran saber si iba a entrar Nietzsche en el examen de filosofía, o si conseguirías completar la Pokédex (de aquella época solo tenía 150 Pokémon), o si la merienda sería un bocata de Nocilla o chorizo. Pues bien, gracias a Buffy, durante 45 minutos nos volveremos a sentir así. Reconcíliate con tu yo adolescente. Sé el hípster hoy que en tu adolescencia, siendo quien eras, no pudiste ser.
#alas11encasa
2. Buffy como heroína
Después de que Xena: la princesa guerrera entrase de lleno en nuestras vidas, apareció la segunda y no por ello menos importante heroína rompe clichés de la época. Buffy Anne Summers, natural de Los Angeles (California), se ve obligada a abandonar su tranquila vida como la chica más popular de instituto por culpa de su destino: derrotar a las criaturas de la noche, proteger a la humanidad y evitar el apocalipsis… ahí es nada, y eso que la muchacha solo tiene 15 años al comienzo de la serie. Pero bueno, ella se calza sus plataformas, se viste con sus mejores galas y sale a patrullar la cuidad cada noche después de hacer los deberes.
Y para dejar bien claro que no es como las demás adolescentes que esperan que el chico guapo de turno las invite al local más de moda de la época, ella se presenta allí y se liga al tío bueno de turno que resulta ser un vampiro (todo esto antes de que se pusiese de moda intimar con vampiros que van al instituto y brillan a la luz del sol. Lo hizo cuando era peligroso, cuando existían callejones con alcantarillas de las que salía un vapor espeso que enturbiaba el ambiente).
#viviendoallimite
3. Villanos de todos los colores y sabores
¿Os gustan los vampiros, demonios, zombies, trols, serpientes, licántropos, momias, robots, brujas, dioses, bichos gigantes, marionetas, fantasmas, etc...? Pues Buffy es vuestra serie. No hay criatura que se repita dos veces. Y si no hay mitología de donde arañar bichos, van y se inventan a una.
Pero no siempre el mal tiene que ser encarnado por una criatura sobrenatural. Buffy nos mostrara cómo en ocasiones el mal más malvado, y por el ello el más difícil de combatir, es el generado por la humanidad.
#coleccionesdecromosvillanosdepanini
4. Joss Whedon
A mucha gente hoy en día le sonará el nombre de este director cincuentón gracias a Los Vengadores. Pero hace menos de 6 años, fuera del ambiente seriéfilo, poca gente lo conocía. Su fama no ha venido de la noche a la mañana. En su palmarés figura una nominación a los Óscars, por el maravilloso guion de Toy Story. Si eso os parece poco, también es el padre de series como Agents of S.H.I.E.L.D., Doctor Horrible, DollHouse y Firefly, y de películas como La Cabaña en el bosque o la nueva versión de Mucho ruido y pocas nueces. Y si nos volvemos a centrar en el mundo del guion, también es el responsable de Atlantis y de la infravalorada Titan A.E.
#Whedonesdios
5. Secundarios roba planos que también nos robaron el corazón y que se hicieron imprescindibles en Sunnydale.
Sus apariciones al comienzo fueron breves, de hecho, algunos personajes estaban destinados a ser carne de un solo capítulo, pero algo en ellos cautivó a la audiencia y al propio Whedon.
- Spike: apareció en la serie como villano para una temporada. Pero el carisma y el bien hacer de James Masters, hizo que se quedase con nosotros hasta el final de la serie, adquiriendo cada vez más protagonismo hasta hacerse imprescindible.
- Tara: Es uno de esos personajes que van escribiendo su propia historia a medida que van pasando los capítulos. De hecho, Amber Benson tenía un contrato "por obra y servicio" y a pesar de eso terminó apareciendo en más episodios que otros de sus compañeros que si eran considerados por contrato personajes recurrentes.
- Anya Jenkis/Anyanka: Es uno de los personajes más completos y complejos de la serie perfectamente interpretado por Emma Caulfield. Muchos de los momentos más divertidos e hilarantes de la serie se los debemos a ella y a su intento por volver a encajar en la sociedad humana.
El capítulo del musical merece un punto propio, pues no solo es un capítulo inmenso si lo analizamos por la calidad de las canciones, las coreografías y las interpretaciones. Sino porque además es un episodio que encaja a la perfección dentro de la temporada. Y no es solo que encaje, es que la serie no se entendería sin ese capítulo, ya que continúa la trama del capítulo anterior y nos adelanta cual será toda la línea argumentativa de esa temporada.
Para servidora es y será siempre el mejor capítulo de la historia de las series.
#arteensolsostenido
7. Spin-off
Si bien la serie vio su fin tras 7 temporadas y 144 capítulos, su historia no lo hizo. La rumorología cuenta que fue su protagonista, Sarah Michelle Gellar, quien puso fin a la serie por miedo a encasillarse en el papel. Por lo que el 23 de Mayo de 2003 vimos el último capítulo. Lo que no significó el final de las aventuras de Buffy y sus colegas. Whedon, un enamorado de los cómics, decidió continuar la serie vía papel impreso. Por lo que para ser fieles a los hechos deberíamos hablar de una serie de 8 temporadas de las que la última consta de 40 cómics. Recientemente Whedon ha dicho ya que habrá una novena temporada, pero está pensando en algo para que no se le vaya tanto de las manos como la anterior.
#largayprosperavida
8. #LoveWins
¿Sabes esos amores perfectos que existen en algunas series y hacen que tu vida te parezca miserable porque no logras encontrar el amor mientras que todo el mundo a tu alrededor vive feliz en pareja?
Pues Buffy es tu serie porque es como la vida real; con amores no correspondidos, traiciones, celos, decepciones, muertes, separaciones, reconciliaciones, etc... El amor existe, pero no es perfecto.
Whedon se atrevió como pocas series de la época emitidas en horario familiar a mostrar relaciones amorosas entre personajes de diferentes razas y mismo sexo.
#cuandozarpaelamor
9. Se reinventa
Mucha gente cuando digo que Buffy Cazavampiros es mi serie favorita de todos los tiempos, me mira con cara de "pero si es una simple serie de Vampiros..." y entonces me pongo a escupir cuan llama desbocada todas las virtudes de la serie.
Buffy es más que una serie de vampiros. Quizá comenzó siendo solo eso pero terminó siendo una serie que maduró y evolucionó al mismo tiempo que lo hacían sus personajes. Es una serie que lleva al extremo el humor sarcástico, que se ríe de sí misma y que al mismo tiempo se respeta. Tan pronto te plantea un dilema existencial sobre cuál es el papel que cada uno juega en el universo o te habla de la muerte sin tapujos o de las adicciones que consumen a la gente como te presenta un capítulo sobre un tío que lleva una loncha de queso pegada en la cara o te saca a Drácula, el vampiro más famoso de la literatura, sin cortarse un cacho.
#whoppercondobledequeso
10. La unión hace la fuerza
Aunque la serie lleve el nombre de Buffy y todo gire en torno a ella, queda más que claro desde el minuto uno que Buffy no sería quien es, y lo más importante, no seguiría con vida, sin sus amigos: Willow, Xander y Giles, que en más de una ocasión arriesgaron sus propias vidas por la de la cazavampiros.
Porque no nos olvidemos que a pesar de que es la elegida, es una simple mortal, aunque de simple tiene poco porque bien podría haber sido una de las cinco tortugas ninja, ya que es adolescente y una se maneja bastante bien con las armas.
#scoobygang
and!!
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domingo, diciembre 13, 2015
Abordar cualquier valoración sobre The Leftovers es tremendamente complicada y sencilla al mismo tiempo. Complicada porque es evidente q...
Abordar cualquier valoración sobre The Leftovers es tremendamente complicada y sencilla al mismo tiempo. Complicada porque es evidente que no es una serie para todos, y sencilla, porque si te dejas llevar por ella, apenas vas a poder encontrarle defectos.
Es cierto, la primera temporada aunque fue brillante tenía alguna que otra cosa que podía mejorar, cuestiones como el ritmo o la gestión de los sucesos, poco más. Era inevitable pensar qué podría pasar si de cara a la segunda temporada pulían estos pequeños aspectos, qué podríamos encontrarnos, si realmente conseguirían hacer un producto sobresaliente. Pues ya ha terminado la segunda temporada y podemos opinar con fundamento: la segunda temporada de The Leftovers es una de las mejores temporadas que se haya creado en la televisión norteamericana.
Pero, ¿qué ingredientes han hecho posible todo esto? Lo primero y más importante, es que ya había una gran base sobre la que construir, pero si a eso le sumamos un inteligentísimo cambio de aires que nos ha dejado ver lo mismo desde otra perspectiva, nuevos puntos de vista, nuevos conflictos, etc., el producto no puede hacer más que subir como si de un bizcocho en el horno se tratase.
Damon Lindelof y Tom Perrotta (recordemos, el autor original del libro en el que se basaron para crear la serie, o al menos su primera temporada) saben perfectamente lo que se hacen, saben el producto que tienen en sus manos y hacia dónde quieren dirigirlo, y ello se transmite en cada uno de los episodios de esta segunda temporada. El público fiel a la serie ha sido recompensado, los que no estaban del todo convencidos han sido afianzados, y la crítica positiva ha sido unánime. Todos estos argumentos han sido más que suficientes para la HBO para, a pesar de que la serie tenga la mitad de la audiencia de la temporada pasada, haya sido renovada por una tercera y última temporada, porque saben el gran producto del que son poseedores, que van a ser solo tres temporadas pero redondas, y que vistas de manera global y con el tiempo, serán justamente valoradas.
Pero adentrémonos en la serie, ¿qué nos hemos encontrado esta temporada? Para empezar, todos nuestros protagonistas se han mudado a Jarden, pueblo rodeado por un parque llamado Miracle, en el que la tragedia del 14 de Octubre (recordemos que desapareció de forma repentina y súbita el 2% de la población mundial) pasó de largo. Ninguno de sus habitantes ascendió, y el resto del mundo no puede evitar mirarlos como el lugar al que hay que peregrinar por obligación.
Con la llegada de nuestros protagonistas a esta nueva localización (ya que ya no tenían nada que hacer en Mapleton) y su unión con los nuevos protagonistas de la zona, surgirán nuevos conflictos interesantes desde el punto de vista sociológico, filosófico, teológico y ético.
Los acontecimientos suceden de forma incesante a diferencia de la calma que se tomaban en la primera temporada (una de las cuestiones más criticadas en su momento) pero lo hacen igualmente con buena letra. El reparto es inmejorable, y al ya habitual, se han unido además nuevos actores que se han movido como pez en el agua en sus personajes, con sus demonios y sus traumas, con sus secretos y sus acciones, y no han hecho más que sumar a la ecuación. Mención especial para Justin Theroux (nominación a mejor actor en los grandes galardones YA) que termina de convertir a su sufridor Kevin Garvey en un personaje inolvidable, y para Christopher Eccleston que vuelve a dejarnos con algunos de los mejores momentos de la temporada gracias a su enternecedor y decidido Padre Matt.
The Leftovers no es una serie fácil de digerir, te incomoda, te revuelve las tripas, es devastadora desde casi cualquiera de los puntos de vista desde los que se aborda, pero necesaria, muy necesaria. Necesaria porque te hace cuestionarte multitud de aspectos, y cuestionarse siempre es sano y constructivo. Cada uno de los personajes está inmerso en su propio y particular viaje iniciático en el cual sigue reinando de manera generalizada el desconcierto, y aunque algunos tardan mucho más que otros en encontrarla, todos acaban vislumbrando su luz al final del camino, aunque esta luz no es siempre la que les gustaría. La ambigüedad sigue siendo una de las principales bazas de la serie y a veces, tendremos que decidir nosotros desde el sofá de nuestra casa, si lo que acabamos de ver está bien o mal. Nosotros decidiremos si es justificable el comportamiento de los Murphy, si están en lo correcto los nuevos culpables remanentes de la mano de Meg, y si los Garvey se merecen los unos a los otros, entre otras cuestiones.
Como podía esperarse de la HBO, desde el punto de vista técnico la serie sigue siendo impecable. La fotografía, la música, la factura de alguna de sus escenas, todo y absolutamente todo en la serie está medido y tratado con mucho mimo, y se agradece cuando vas a dedicarle una hora a cada episodio, y cuando lo comparas con otras series, es inevitable que la mayoría salgan perdiendo.
Por otro lado, y aunque en menor medida, la serie nos sigue dejando momentos absolutamente oníricos y abstractos, postura que llega a su máximo esplendor en el valiente y memorable episodio ocho de la temporada.
The Leftovers sigue siendo la misma serie de siempre, pero mejor. Una serie en la que la explicación de los misterios no es la protagonista, sino el cómo reacciona el mundo a lo que sucedió y cómo deben convivir con ello a diario. Una serie en la que te tienes que olvidar de la meta, y disfrutar del camino.
La temporada vuelve a tener su premisa, nudo y desenlace como ocurrió con la primera temporada, y bien podría terminar como serie con el final que nos hemos encontrado, pero hay que destacar, que aunque cada temporada puede funcionar por separado, en los planes de los creadores está hacer de la última temporada, una que funcione esta vez sí de cierre final global, eso sí, con su toque ambiguo que es la marca de la casa. Dicho todo esto, solo nos queda esperar ver qué nos tienen preparados para la temporada final (de la que ya han dicho que Kevin Garvey Sr. va a tener bastante peso en ella) y confiar en que como mínimo, sea igual de talentosa que esta sobresaliente y terriblemente emocionante segunda temporada, que la ha consolidado como uno de los mejores productos actuales de la parrilla televisiva americana por méritos propios.
Capini
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jueves, noviembre 05, 2015
Quizás las tortugas ninja sea uno de los temas que más tratamos en Pac-Man ha muerto pero no podemos evitarlo, sentimos debilidad por est...
Quizás las tortugas ninja sea uno de los temas que más tratamos en Pac-Man ha muerto pero no podemos evitarlo, sentimos debilidad por este grupo de cuatro quelonios con antifaces de colores y, al igual que nosotros, miles de fans de distintas generaciones que han visto cómo estos personajes de ficción han evolucionado con el paso de los años.
Sin embargo, el referente animado para los que vivimos el primer boom de las tortugas es la serie de televisión de 1987. La franquicia venía de cosechar bastante éxito en el mundo del cómic y llegó la hora de vender merchandising a la chavalería, razón prinicipal por la que se creó esta serie de animación que, con 10 temporadas y casi 200 episodios a sus espaldas, cumplió hace dos días 19 años desde que se finalizó su emisión. Por eso hoy queremos contaros algunas curiosidades de esta mítica serie de televisión.
Adiós a los nunchakus
En su traspaso de los cómics a la televisión, la serie mantuvo intactas las armas características de cada tortuga, sin embargo, en Estados Unidos los nunchakus de Michaelangelo despertaron una gran controversia, ya que este tipo de armas es ilegal en algunos estados (Nueva York, Arizona, Massachussets y California), e incluso en otros países entre los que, ¡Oh, sorpresa!, se encuentra España. Así que en los primeros capítulos de la cuarta temporada vemos como Mickey cambia sus nunchakus por una especie de ganchos retráctiles decorados con un bonito caparazón de tortuga, ¿ alguien dijo homicidio tortugoso en pos de ser fashion?. Lo curioso y cuestionable del asunto es que sobre las katanas de Leonardo no se dijera nada.
¿Quién se esconde tras la máscara de Casey Jones?
Nunca lo supimos ya que nuestro sidekick favorito no llegó a quitársela en ninguna de las apariciones que hizo a lo largo de la serie, y mira que tuvo bastante tiempo para hacerlo. La cosa cambió en las películas con actores reales, donde el ponerse dicha máscara quedó en algo anecdótico. Suponemos que por aquello de que el público empatizara con él y no se viera raro eso de darse el lote con April con la máscara puesta.
El tío Phil y Shredder, una relación más estrecha de lo que pensamos
Ya lo comentamos en otro artículo, pero nunca viene mal recordar este tipo de cosas. James Avery, actor que dio vida al tío Phil en El príncipe de Bel-Air, gozó de mucha popularidad a finales de los 80/principios de los 90 y de ahí esta múltiple faceta. Pocos pueden presumir de haber participado en series de tanto éxito para públicos diferentes. Quién le iba a decir que sus primeros trabajos como doblador tendrían tal repercusión.
Chuck Lorre compuso la canción del opening
Quizás este sea uno de los hechos que menos se conocen y que, al menos en la opinión de un servidor, más sorprenden. Todos los genios tienen un pasado y en el caso del señor Lorre, productor de series como The Big Bang Theory o Dos hombres y medio, implica la composición de la canción que formó parte de uno de los mejores openings que una serie de animación tuvo jamás (y el que piense lo contrario que levante la mano y hable). Dos semanas de plazo le dieron para componerla y grabarla (junto a Dennis C. Brown) y por la que cobrarían unos 2000 dólares. La historia no acaba aquí porque, en un principio, se pensó en otorgar esta tarea a un grupo clon de los Beatles llamado The Turtles, por aquello de hacer la gracia. Un grupo cuyo nombre no os sonará, pero lo que sí os sonará es su canción Happy Togetheruno de los pocos éxitos que tuvieron.
Bandanas de colores, factor clave en la venta de figuras
En los cómics, el formato original en el que aparecieron estos personajes, las tortugas eran prácticamente iguales, todas tenían el mismo tono de piel y todas tenían el mismo color en la bandana, el rojo. A la hora de llevar esto a la televisión y, sobre todo, a la comercialización de figuras, decidieron tanto cambiar los colores de las bandanas como los tonos de verde de la piel, todo orientado a que los padres de esos niños que poblábamos el mundo en la época no pensaran que estaban comprando dos (o tres, o cuatro) veces el mismo muñeco. Puro marketing, señores.
¿Teenage Mutant Hero Turtles?
La censura no solo se cebó con Michaelangelo y sus nunchakus. Como vemos en esta intro de la serie modificada para Reino Unido, se sustituye la palabra Ninja por Hero ya que las autoridades pensaban que la versión original incitaba a la violencia, ¿qué cosas, no?. Pero no queda ahí la cosa porque los británicos llevaron aún más allá la política anti-nunchakus promovida por Estados Unidos. Si os fijáis, en esta intro, están eliminadas todas las escenas en las que aparece el arma de Mickey. ¿Realmente que aparezcieran o no, tanto la palabra ninja como los nunchakus iba a suponer una gran diferencia en que los niños se mataran entre ellos o no?
Parece mentira, pero Netflix España ya es una realidad desde hace un par de días. Durante estas 48 horas hemos podido analizar a fondo la plataforma, y aunque es imposible en tan poco tiempo examinar por completo su catálogo, sí que nos hemos podido hacer una más que ligera idea de cuáles son sus aciertos y cuáles sus puntos a mejorar.
Lo primero que queremos destacar, es que el catálogo inicial es bastante superior al que tuvieron otras plataformas similares lanzadas en su día en España. Tenemos a nuestra disposición un buen surtido de series de calidad, aunque no completas aún en cuanto a temporadas, y un amplio catálogo de películas que oscilan desde los grandes clásicos a filmes de nuestro cercano 2013. En otras plataformas, que la película sea de 2013 es considerado como suficiente para ponerla en modo alquiler (con su consiguiente abono extra) en vez de ofrecerla en el catálogo abierto. Punto para Netflix.
Aún con todo, desde Pacman ha muerto queremos lanzarnos abiertamente y aportar una serie de sugerencias que estimamos que mejorarían bastante el catálogo, y en general, la experiencia Netflix España. Nunca se sabe quién te puede acabar leyendo.
1.- Mayor presencia de los supuestos grandes directores (¿americanos?).
Parece absurdo, pero apenas hay rastro de películas de los grandes directores. Enumeremos las pocas películas que hay de algunos de ellos en el catálogo, es divertido: Stanley Kubrick (0 películas), Alfred Hitchcock (0 películas), Billy Wilder (0 películas), Quentin Tarantino (0 películas), Hermanos Coen (0 películas), Francis Ford Coppola (0 películas), Spike Lee (0 películas), Paul Thomas Anderson (0 películas), Clint Eastwood (1 película), Darren Aronofsky (1 película), Brian De Palma (1 película), Oliver Stone (1 película), Ridley Scott (1 película), James Cameron (1 documental), Terrence Malick (1 película), Martin Scorsese (1 película y 1 documental), Ron Howard (2 películas), David Lynch (2 películas), Woody Allen (2 películas), David Fincher (2 películas), Tim Burton (2 películas, y encima una de ellas es El planeta de los simios), Sam Mendes (3 películas), Steven Spielberg (4 películas), Christopher Nolan (5 películas) y Robert Zemeckis (8 películas).
¿No os habíais fijado? Efectivamente, no hay ninguna película de Quentin Tarantino. Increíble, ¿verdad? De toda esta larga y subjetiva lista los que más salen ganando son el polémico Nolan y el bueno de Zemeckis, pero como podéis observar, la carencia de títulos es para reflexionar un rato sobre ello.
2.- Mayor presencia de los grandes directores españoles.
Volvemos a la historia de antes, me sorprende que se hable poco del curioso hecho de que no haya ni una sola película de Álex de la Iglesia, Alejandro Amenábar, Nacho Vigalondo o Juan Antonio Bayona, y tan solo una de Pedro Almodóvar, Daniel Sánchez Arévalo o Rodrigo Cortés. Recordemos: estamos hablando de Netflix ESPAÑA.
3.- Añadir la mayor parte de la filmografía del estudio Ghibli (o al menos, las pertenecientes a Miyazaki).
¿Por qué? Porque la oferta de películas infantiles está repleta de títulos o bien anticuados y carentes de interés para los niños o bien de dudosa factura. Solo se salvan algunos títulos de Dreamworks y algunas películas puntuales pero, en general, nos encontramos con un catálogo muy deficiente y poco atractivo para el público infantil o familiar. Apostar por títulos del estudio Ghibli es apostar por incorporar calidad, valores positivos y constructivos y, en general, buena animación.
4.- Apostar, aún más, por el anime.
Hay que reconocerlo, no lo han hecho del todo mal. Nos encontramos con títulos como Death Note, Fairy Tail o Sword Art Online, pero aún está lejos de ser un gran catálogo de anime. Es cierto, el anime no es lo que era antaño, pero se está haciendo un esfuerzo generalizado por relanzar la industria y, en España en concreto, Canal + Xtra ha tomado la delantera en esta iniciativa, incorporando a su parrilla series de anime muy punteras. Sería una buena estrategia por parte de Netflix incorporar a su catálogo más títulos de este género. La competencia siempre es sana y nos hace ganar a todos los consumidores.
5.- Mayor presencia del cine asiático.
Pues no, apenas hay cine asiático, y cuando digo apenas, hablo de que prácticamente está Zatoichi y poco más. Vale que son continuamente olvidadas y vilipendiadas por los Oscars (ni falta que les hace), pero cualquier amante del cine sabe que Japón y Corea del Sur son dos de las grandes potencias cinematográficas, en cuanto a calidad se refiere. Podemos empezar a enumerar grandes títulos provenientes de estos dos países y terminar mañana o pasado, por eso resulta insuficiente la pobre selección que nuestros amigos de Netflix han hecho para la ocasión. Además, de todas las sugerencias propuestas hasta ahora, quizá esta es de las más fáciles de contentar, y es que, o al menos hasta donde nosotros sabemos, el cine asiático es bastante asequible en cuanto a precios de licencias se refiere.
6.- Añadir todas las temporadas de las series que ofrezcan.
De poco sirve añadir una temporada de una serie cuando esta tiene tres, y sumando. Si un espectador decide embarcarse en el visionado de esa serie, se engancha irremediablemente y ve que hay más temporadas desde hace tiempo pero que sin embargo Netflix no las oferta, va a ser inevitable sentir el impulso de acudir a Internet a por las temporadas restantes. Y de esto se trata Netflix, ¿no? De frenar estos impulsos, de apostar por hacer las cosas bien en ambas direcciones y poner nuestra buena voluntad en el asunto. Pero que no se nos olvide: estamos pagando, por tanto nuestra buena voluntad puede tener unos límites comprensibles.
7.- Mejorar la interfaz de catalogación.
No es que sea la peor del mercado, pero es confusa e incompleta. Labores que a priori deberían ser tan sencillas, como por ejemplo separar los títulos por "series de TV" y "españolas" (las dos cosas a la vez), no se puede. Por tanto no hay manera de poder ver de una tacada qué series de TV españolas hay en el catálogo. Apáñatelas como puedas para buscarlas, prueba suerte, pregúntale a tu bruja de confianza, pero olvídate de poder resolver tu duda con el buscador de Netflix.
8.- Añadir sección de futuros lanzamientos.
Sí, si buscas Jessica Jones en Netflix puedes encontrar su ficha e incluso ver el trailer, pero yo he hecho esa búsqueda porque sé que van a emitir a partir del mes que viene la serie. ¿Y el que no lo sepa? ¿Cómo se entera de los próximos lanzamientos? De cara a intentar convencer al cliente (y más en este mes de prueba) para que se quede a partir del próximo mes pagando, hacen falta alicientes, y estimamos que una sección en la que se anuncien los próximos contenidos que se añadirán al catálogos (y por tanto, ver si dicho material te interesa), se torna algo vital. Al fin y al cabo, no cuesta tanto, ¿no?
Y hasta aquí, que no son pocas, nuestras sugerencias. Queremos destacar una vez más, y a pesar de todo, la más que decente calidad del catálogo ofrecido, teniendo en cuenta que están en sus inicios. Sabemos además por la experiencia de usuarios de otros países, que Netflix apuesta fuertemente por el feedback positivo, es decir, cuánto mejor responden los usuarios, mejor reaccionan ellos añadiendo nuevos títulos a su catálogo, así que paciencia y positividad ante todo. No obstante, si estáis de acuerdo con las sugerencias aquí ofrecidas, os animamos tanto a que nos dejéis las vuestras en los comentarios como a compartir por redes sociales el post, ya que como dijimos antes, nunca sabes quién te va a acabar leyendo.
¿Y a vosotros, qué os parece Netflix España?
Capini
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miércoles, junio 24, 2015
Una de las grandes cualidades de una serie como Los Simpson , al consistir básicamente en una sátira sobre la sociedad, es que podemos an...
Una de las grandes cualidades de una serie como Los Simpson, al consistir básicamente en una sátira sobre la sociedad, es que podemos analizar la situación de esta a través de la serie. Ya se hicieron eco de esto hace unos días en Yorokobu y, la verdad, es que tienen bastante razón.
Hay cientos y cientos de referencias las que pueden contarse en los capítulos de Los Simpson emitidos a lo largo de los últimos 26 años, ya sean políticas, culturales, religiosas, etc. Y es que los guionistas han estado bastante ávidos haciendo este tipo de conexiones con el mundo real consiguiendo que la serie haya tenido un éxito tan tremendo.
Rebuscando entre este mar de referencias nos topamos de lleno con el personaje de 'McBain', interpretado por el actor Rainier Wolfcastle nacido en la ciudad alemana de Baviera, un clon del mismísimo Arnold Schwarzenneger que supone un tributo a la época dorada del cine de acción que el mundo vivió entre los años 80 y 90. Resulta que en las primeras temporadas de la serie las distintas apariciones de este personaje formaban parte de la misma película que se puede ver íntegra en el siguiente vídeo. Los fragmentos que se han unido fueron extraídos de capítulos emitidos entre 1991 y 1998. Una vez más y aunque suene a topicazo la serie de la familia amarilla vuelve a sorprendernos.
Por los vídeos que he visto de cada uno de los dos editores, creo que el editor de vídeos de Valve (que se sirve del motor gráfico Source) consigue unos resultados más "profesionales". Sin embargo, no hay que desmerecer ni mucho menos lo que ofrece el editor de Rockstar con el que se pueden conseguir cosas tan impactanctes como este tributo a Breaking Bad creado por el usuario de YouTube LioN KoLLA.
¿Se animará el autor a hacer lo mismo con Better Call Saul?
Unknown
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lunes, junio 15, 2015
No son pocos los videojuegos ficticios que han aparecido en los Simpson y, sin lugar a dudas, uno de los que más se recuerdan es esa ver...
No son pocos los videojuegos ficticios que han aparecido en los Simpson y, sin lugar a dudas, uno de los que más se recuerdan es esa versión de Waterworld (la película de Kevin Costner) para recreativa en la que Milhouse se dejaba todos sus ahorros porque la máquina pedía meter 25 centavos cada dos segundos. Recordad, era un juego de proporciones tan inmensamente épicas que merecía la pena tal desembolso de dinero.
Ahora es posible disfrutar en nuestros PCs de este y otros dos juegos más de los que aparecieron en la serie, Escape from Grandma's House y Larry the Looter, gracias al estudio de desarrollo independiente GrumpyFunction. Tenemos la opción tanto de descargarlos como de jugar en el propio navegador (siempre que este admita JAVA). Hala, a disfrutar de un sueño de la infancia cumplido.
La nuestra es la última generación que ha vivido lo suficiente como para apreciar la genialidad que supone la colección de Stan VHS. ¿Que quién es Stan VHS? Simplemente un tipo que se negó en rotundo a dar el salto al DVD. En pleno 2015 sigue disfrutando en reproductor de vídeo doméstico y su tele de tubo de lo que la mayoría ya hacemos en Blu-ray o incluso en descarga digital. Todo gracias a un amigo que es el que se encarga de convertirle a VHS todo el material.
Pero la cosa no se queda ahí. Lo mejor de todo, en mi opinión, son las carátulas tan chulas con las que decora cada cinta que, por supuesto, también pasan por el filtro de lo retro y eso es más que evidente en el resultado. Muchos lo criticarán de hipster pero hay que reconocer que su trabajo es buenísimo.
Unknown
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miércoles, abril 01, 2015
Tengo que reconocer que no conozco nada de este actor pero viendo su perfil puede que encaje en el rollo de la saga de las tortugas de M...
Tengo que reconocer que no conozco nada de este actor pero viendo su perfil puede que encaje en el rollo de la saga de las tortugas de Michael Bay. Como dije en su momento, la primera me hizo disfrutar (supe y pude abstraerme de algunos detalles imperdonables) pero creo que, o mejora mucho la cosa o esta saga se quedará sin fuelle antes de que dé tiempo a explotarla (¿He oído Transformers?).
Casey Jones es uno de mis personajes favoritos y, como dije ayer, para mí no ha habido un mejor Casey que el interpretado por Elias Koteas en aquella primera película de acción real de 1990. ¿Arrebato nostálgico tal vez? Puede ser, aunque la elección del luchador de la WWE John Morrison para interpretar a Casey Jones en el canal Bat in the sun tampoco estuvo nada mal.
Es increíble el nivelazo que están alcanzando las producciones hechas por fans que, en muchos casos, superan con creces el nivel de todos y cada unos de los intentos de Hollywood de llevar dichas franquicias a la gran pantalla. El caso de este corto de POWER RANGERS es algo distinto porque, si bien la serie oficial va dirigida a niños, aquí tenemos algo mucho más oscuro y con una violencia explícita que, en mi opinión, le sienta GENIAL al universo de Zordon y sus discípulos. ¿Que no lo has visto todavía? ¿A qué esperas?
Unknown
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lunes, febrero 02, 2015
En la página de Facebook Yo veía ese anime en la tele , la cual recomendamos que sigáis desde ya, hablaron hace dos días de Fusión , un...
En la página de Facebook Yo veía ese anime en la tele, la cual recomendamos que sigáis desde ya, hablaron hace dos días de Fusión, una de las tantas OVAs de Dragon Ball Z. En lo que más centraron fue en el extraño uso del humor que hace Toriyama en esta película pero lo que más nos llamó la atención fue la mención a una escena en la que aparece el mismísimo Adolf Hitler que se enfrenta con un ejército de tanques a Goten y Trunks. La escena en cuestión es esta:
Unknown
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jueves, enero 15, 2015
Todo el mundo tiene en su cabeza una pequeña (gran) parte de nuestro cerebro reservada solo y exclusivamente para almacenar las cancion...
Todo el mundo tiene en su cabeza una pequeña (gran) parte de nuestro cerebro reservada solo y exclusivamente para almacenar las canciones de los dibujos animados de nuestra infancia. Pero, ¿cómo te quedarías si esa canción que tan bien posicionada en tu cabeza la vieses de pronto cantada en italiano y dando vida a otros dibujos animados completamente diferente a los que recordabas? Pues gracias a la ventaja de tener un hermano pequeño obsesionado con todo lo retro y rebuscado, he podido descubrir con asombro y estupor, como en la dorada época de los 80, en más de una ocasión los españoles (porque por lo poco que sé, eran estos los "culpables") se dedicaban a reciclar canciones compuestas en Italia para los dibujos animados de nuestra parrilla televisiva.
Pero vayamos paso a paso. Primero pongámonos en situación con el archiconocido caso de "Oliver y Benji" y "Lupin", que aunque no compartan aficiones, ni a Mark Lenders nunca le haya dado por robar (aunque aceptémoslo, PODRÍA), sí que compartían canción de inicio. Veamos pues:
Oliver y Benji en España
Lupin en Italia
Hasta aquí todo "normal", pero es a partir de ahora cuando nuestro cerebro comenzará a implosionar, y no es para menos. Atención porque la canción de nuestros queridos y antiquísimos Banner y Flapi también era la misma de... DORAEMON. Sí, como lo oís, nuestro querido gato robot allá por los años 80, ya volaba feliz y contento con su gorrocóptero al ritmo de los mismos casposos, pero carismáticos tonos de nuestros queridos animalitos.
Banner y Flapi en España
Doraemon en Italia
Y terminamos con un caso que te dejará con el culo verdaderamente torcido (aunque en esta ocasión tenemos que irnos a los 90). Todos recordamos con cariñasco (esa extraña mezcla entre cariño y asco) las infames aventuras y desventuras animadas de nuestro erizo azul más querido (bueno, a decir verdad no existe otro), y por supuesto recordamos como si fuese ayer su machacona canción de introducción a ritmo de "Oh Sonic, oh Sonic". Lo que muy pocos saben es que nuestro famoso erizo tiene el dudoso honor de compartir canción, aunque en Italiano, con el grotesco y morado alien Widget, del que casi ninguno (y con razón) tendréis recuerdo, pues pasó con poca gloria (creo) solo por los canales autonómicos de nuestro país y cuyo opening en España poco tenía que ver con su versión italiana que os traemos.
Las aventuras de Sonic El Erizo en España
Widget en Italia
Y hasta aquí el pescado vendido. Si conocéis más casos de reciclaje de este tipo, no dudéis en comentarlos, pues documentos como estos nunca son suficientes. ¿Y tú? ¿Con qué versión te quedas?
**ACTUALIZACIÓN**
Añadimos y agradecemos las aportaciones de Enriguti y Anna Pérez Agüera. Comenzamos con una de esas melodías que se ha quedado, si no lo tengo mal entendido, hasta hoy día. Curioso.
La panda de Julia en España
Mi pequeño Pony en Italia
Y terminamos con uno de los casos más sangrantes que jamás vi. Lo de COPS es para contactar con los encargados y preguntarles qué diablos pasó ahí.
Cazador (City Hunter) en España
COPS en Italia
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